Arquitectos: Alejandro Beautell Ubicación: La Laguna, Tenerife. Islas Canarias. España Año Proyecto: 2012 Área Proyecto: 207.46 m2 Fotografías: Efraín Pintos
Situada en pleno corazón del casco histórico de la Ciudad de La Laguna, ciudad declarada Patrimonio Cultural de La Humanidad por la UNESCO, la construcción rehabilitada representa un digno exponente de la arquitectura doméstica tradicional del siglo XVIII.
Su composición es sencilla, la fachada, es simétrica, presentando una puerta central con un ventanuco sobre ésta y cuatro ventanas, dos de ellas, las situadas en planta baja, con sistema de apertura de guillotina, a la manera tradicional.
La vivienda se encontraba en estado ruinoso debido al abandono que ha sufrido durante décadas.
Del análisis de la planta, se desprende que las dos primeras crujías formaban parte de la fábrica original, mientras el resto de construcciones fueron añadidas con posterioridad. Cabe mencionar que la segunda crujía ha sido objeto de diversas modificaciones por lo que carece de valor arquitectónico.
Programa de necesidades:
Conforme al programa de necesidades solicitado por la propiedad, la vivienda consta, en planta baja, de vestíbulo, cocina, patio cubierto, estar-comedor, un dormitorio doble con vestidor y baño, trastero bajo escalera, baño y estudio.
En planta alta, se dispone un cuarto de estar, un baño, una pieza de servicio y dos dormitorios comunicados con una terraza.
Solución Arquitectónica:
Se proyecta la conservación de la primera crujía de la edificación, que será objeto de restauración en lo referente a sus valores arquitectónicos y de rehabilitación en orden de garantizar los requisitos básicos que demanda una vivienda en la actualidad. El resto de la construcción proyectada, será de nueva planta y se articulará con la parte histórica por medio de un patio.
El acceso a la vivienda se produce desde la calle Cabrera Pinto, por medio de un amplio vestíbulo de entrada que, a su vez, da acceso a la cocina, un estudio y un baño. A continuación, la escalera y el patio cubierto, constituyen un espacio de conexión tanto en el plano vertical, al comunicar espacialmente ambas plantas, como en el plano horizontal, ya que representan un umbral que sirve de tránsito hacia las estancias de la parte nueva de la vivienda. Continuando con el recorrido en planta baja, tras el patio y conectado con él por medio de puertas correderas, se dispone el estar-comedor que se abre visualmente hacia el jardín trasero. Junto al salón y por requerimiento de la propiedad se encuentra el dormitorio principal con su vestidor y baño independiente.
En planta alta, en lo que pudo ser el granero de la edificación preexistente, se dispone el salón principal de la vivienda, una vez rehabilitadas las estructuras de madera del suelo y de la cubierta, que se hallaban en avanzado estado de deterioro. Cabe mencionar, en lo que se refiere a la cubierta, que dada su baja calidad constructiva (a base de palos de madera sin trabajar, que reciben directamente la cobertura de teja árabe) hubo que proceder a la sustitución completa de la estructura de madera de la misma, siempre conservando su tipología, disposición y escuadrías que se presentan como suficientes para el fin perseguido. Las tejas que se encontraban en buen estado fueron dispuestas como cobijas con el fin de conservar el aspecto añejo y la homogeneidad cromática de la cubierta. El actual hueco de acceso a esta estancia, se amplió con el fin de obtener una ventana que permita la visualización de la estructura interior de la cubierta desde el patio.
En este sentido, el patio se convierte en el elemento protagonista de la edificación, permitiendo la comprensión espacial de la misma. El resto de dependencias de la planta alta las integran dos dormitorios con acceso a la terraza y un baño y una solana, ambas piezas con ventilación e iluminación natural por medio de tragaluces dispuestos en cubierta.
A nivel formal, desde la relectura de las arquitecturas tradicionales de La Laguna, se ha intentado imprimir un fuerte carácter de sencillez a la nueva pieza edificada. Entendemos que la neutralidad del objeto contemporáneo hace posible la convivencia del mismo en su contexto histórico.
Favorecer la iluminación natural de la vivienda, ha sido otra de las premisas iniciales del presente Proyecto, en orden de contrarestar la umbría consecuencia de su posición entre edificios de mayor altura y su desarrollo en profundidad.
Los paños ciegos de la fachada trasera, en contraste con grandes huecos acristalados, definen las líneas compositivas de la misma.
Los materiales de acabado persiguen el mismo objetivo: pantallas de hormigón visto, enfoscados pintados en blaco y aluminio de color negro mate en carpinterías.
La dualidad que se produce entre los dos momentos históricos de la edificación, se entiende como un diálogo respetuoso entre ambos, desde el proyecto, se ha intentado que este contraste de lenguajes, se convierta en un valor añadido de la nueva construcción, tal y como se describe en las hermosas palabras que pronunciara Octavio Paz (1914-1998)
”La búsqueda de la Modernidad nos llevó a descubrir nuestra antigüedad … Inesperada lección histórica que no sé si todos han aprendido: entre tradición y modernidad hay un puente. Aisladas, las tradiciones se petrifican y las modernidades se volatilizan; en conjunción, una anima a la otra y la otra le responde dándole peso y gravedad”.